Cuando el “querer” se alinea con el “me permito”

Cada vez es más simple. 

Existen muchas técnicas para “atraer aquello que queremos”, desde visualizaciones, conectar con como si ya lo tuvieras, anotar lo que deseamos en un papel, entre muchas otras. A su vez, hay muchos “tecnicismos” que lo acompañan y que nos ayudar a decretar mejor lo que queremos, desde pedir siempre en positivo, no usar las palabra “no”, “necesito”, “quiero”, etc. 

Más allá de los tecnicismos de la creación consciente y más allá de las cientos de metodologías (algunas más efectivas que otras y siendo muy particular a cada persona), lo que crea está en la simpleza de la energía que se alinea. 


¿Qué pasa cuando el “querer” se alinea con el “me permito”?

Ya sabemos que el primer paso para crear algo es conectar con aquello que queremos. 

A continuación quiero invitarte a hacer un ejercicio muy sencillo: 

“Primero, encuentra un lugar cómodo, donde puedas estar contigo mismo por unos minutos. Escoge algo que desees, esto puede ser material, espiritual, relacional, físico, etc. Mi sugerencia es que sea algo para ti, deja por un momento algo que sea “para otros”. Conecta con algo cuya idea de que se haga realidad te hace sentir feliz, te expande. 

Luego, aún con los ojos cerrados, piensa en la frase “me permito”, mientras te abres a la idea de que eso se haga realidad. Permítete que eso se haga realidad. 

Observa qué sucede. ¿Qué sientes? ¿Qué ideas vienen a ti? ¿Qué sensaciones?”.

 

Lo que puede emerger al realizar este ejercicio son principalmente dos sensaciones y ambas nos dan mucha información importante. 

  1. Nos sentimos expansivos: De pronto una energía se abre en nosotros y sentimos como incluso físicamente todo nuestro ser dice “‘¡sí!”. En este caso estamos 

  2. Algo en nosotros se contrae: Puede que hayas sentido un nudo en el estómago o una parte tuya haya corrido en detener que “eso” se haga realidad. Si este es el caso, entonces hay aspectos que hay que mirar.

Este simple ejercicio es poderoso, porque algo en nosotros sabe que, cuando lo que queremos se alinea con permitirnos, esto se hace realidad. En el caso de sentir contracción, debemos explorar los posibles bloqueos que ocasionan contracción.

Es posible que tengamos juicios morales relacionados a eso que deseamos o bien, tengamos miedo a lo que podría suceder con nuestra vida, tengamos creencias contractivas que nos limitan, etc. 


“La energía de permitirse es carencia de resistencia”

Puede que vayamos por la vida diciéndole a nuestros amigos y conocidos de que estamos listos y abiertos para una relación, pero en el momento de “permitirnos” realmente la idea, nos inunda una sensación de inseguridad o miedo a sufrir que pone al descubierto nuestros temores más subconscientes. 

O que queramos perder de peso, pero en nuestro subconsciente nuestro peso físico está funcionando como una protección a que otros se acerquen demasiado a nosotros (miedo a ser heridos).

En este caso, no importa qué tanto comentamos lo que deseamos para nosotros mismos o con otros si energéticamente nuestro mensaje interno está diciendo otra cosa: un gran cartel de “NO GRACIAS” bajo los conceptos de “esto no es seguro”, “esto no es bueno”, “esto no es correcto”, “no me siento listo/a”, etc  

Acá es donde hacemos un trabajo interno de mirar ideas limitantes y de abrirnos a permitirnos incluso si sentimos que una parte de nosotros se “auto-detiene”. Procesamos cada una de esas limitaciones en nosotros. 


Lo que sucede cuando el “querer” se alinea con el “permitir” es que energéticamente decimos “sí” a que esto suceda. Simple.

  

Si quieres profundizar más en el querer te recomiendo el artículo “la naturaleza del deseo”. 

A continuación, haz una lista de aquello que quieres y luego, item por item repite el proceso de permitirte que se haga realidad. Finalmente, olvídate del cómo, no es necesario que sepas ni idees cómo eso va a llegar a ti. 


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Javiera Correa