Los 2 Miedos Básicos

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Definición de miedo


Una definición simple y útil de miedo es: Un sentimiento ansioso, causado por nuestra anticipación, de algún evento o experiencia imaginado.

Según la Real Academia Española, el miedo tiene dos acepciones, siendo la primera “la angustia por un daño real o imaginario” y la segunda “el recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”.

El miedo a volver a pasar por una situación dolorosa (por ejemplo, volver a sufrir una desilusión de pareja) o el miedo que sentimos al estar en un escenario de peligro (como que me roben cuando camino por una oscura calle en la noche) responden a la primera definición.

El miedo a no tener qué comer, caer en la pobreza absoluta o estar en prisión, son miedos contrarios a lo que deseamos (supervivencia, abundancia, libertad), aún cuando nunca hayamos experimentado esas situaciones en nuestras vidas.


Como cualquier concepto, podríamos embarcarnos en un sinfín de definiciones y formas de comprender esta energía. Mi preferencia es que no nos confundamos demasiado y a continuación vamos a separar la energía del miedo en 2 miedos básicos.


1. Miedos de Supervivencia

Llamaremos miedos innatos a aquellos que vienen “instalados” en nuestro sistema para nuestra supervivencia y que tienen la misión de evitar el dolor físico o la muerte.

Algunos de los miedos innatos pueden ser el miedo a las arañas o serpientes, si bien no todas las personas comparten estos mismos temores y en la misma intensidad, se trata del mismo mecanismo de supervivencia.

Lo mismo ocurre con tener miedo de volar, alturas o oscuridad total. Estamos hechos para comprender que estas cosas representan un peligro inherente y no son seguras. A medida que evolucionamos como especie, algunos de los temores evolucionan con nosotros, principalmente para protegernos del peligro real. Sin embargo, también podemos adaptarnos a estos temores e incluso ignorarlos si lo decidimos. Es por eso que podemos escalar montañas, volar aviones y entrenar animales peligrosos.


2. Miedos de Identidad

El segundo conjunto de temores también se ha desarrollado con nosotros a medida que evolucionamos, los adquirimos en nuestra experiencia de vida o bien los heredamos de nuestros padres o entorno. Estos son miedos que tienen que ver con tu identidad, en otras palabras, los que no se relacionan directamente con tu supervivencia.

Representan la gran mayoría de los miedos con los que convivimos diariamente y son los que te están afectando de manera contractiva de tantas maneras diferentes.

Algunos de estos miedos son:

Miedo al juicio

Miedo a la soledad

Miedo a expresar tu verdad

Miedo a ser tu mismo

Miedo al juicio

Miedo al abandono

Miedo al rechazo, etc


Tanto los miedos de supervivencia como de identidad tienen un impacto en tu biología, se sienten en tu cuerpo físico. El miedo constante (o preocupaciones) pueden llevar a un estado de ansiedad constante. Algunas de las consecuencias en tu cuerpo físico de estar en ansiedad (miedo) son: irritabilidad, mal dormir, jaquecas, mala digestión, mareos, mal humor, fatiga, etc.

Algunas formas concretas en que el miedo te puede estar boicoteando:

No comienzas una nueva relación, por miedo a ser decepcionado/a o por miedo a sufrir.

No revelas tus emociones a un ser querido, por miedo a no ser valorado o ridiculizado.

No emprendes un nuevo negocio, por miedo a fracasar.

No publicas tu libro, por miedo al juicio de otros.

El miedo es una forma de auto-boicot. Pero lo que real y totalmente te hará fracasar es no desarrollarte, no intentarlo, no hacer ni permitirte ser. De esta forma el miedo te está paralizando.

¡No dejes que el miedo sea la energía que dirija tu vida!

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