Lección 6

Cómo lo que Decimos crea: Poder de la Palabra.

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PODER DE LA PALABRA

Al igual que el pensamiento y la emoción, la palabra es vibración.

Pensamos, luego somos capaces de pronunciar lo que nuestros pensamientos quieren expresar.

Expresamos, de forma verbal o escrita, lo que antes fue pensado.

Nuestra palabras son levemente más densas en vibración que nuestros pensamientos, pero son también una forma efectiva en que estamos comunicando al Universo constantemente lo que queremos.

La gran mayoría del tiempo no somos conscientes de lo que decimos, de las palabras que utilizamos y cómo éstas están teniendo un efecto en nuestra vida.

Hacernos conscientes de las palabras que usamos y las afirmaciones que decimos es algo de tremenda relevancia, en especial ya que lo que decimos está revelando lo que creemos y lo que creemos está condicionando lo que nos permitimos experimentar en la vida y cómo nos vemos a nosotros mismos, a otros y a la realidad en general.

Curso abundancia Javiera Correa

 

¿De qué nos sirve hacernos conscientes de las palabras que utilizamos?

Porque no es lo mismo decir "Mañana voy a buscar trabajo" a "Mañana voy a encontrar trabajo"

o

"Voy a intentar que las cosas resulten" a "Voy a hacer que las cosas resulten"

 

Algo que debemos recordar siempre es que debemos usar palabras que nuestro subconsciente pueda entender (esto también se aplica a los decretos conscientes).

Uno de los conceptos que la mente subconsciente no entiende es "intentar" o "tratar". No puedes intentar o tratar de hacer algo. No puedes "tratar" de llamar a un amigo por teléfono, o lo haces o no lo haces. Elimina las palabras "tratar", "intentar" y todos sus sinónimos, usa palabras tales como "realizar", "hacer".


LAS PALABRAS TIENEN PODER, TIENEN VIBRACIÓN Y COMUNICAN.

A continuación analizaremos tres ejemplos:

 

El primero:

Es una breve historia real que me sucedió cuando estaba caminando hacia el avión con dos amigas más en el aeropuerto de Malasia. Conversábamos sobre creación de la realidad y las historias que habíamos vivido en un festival de yoga, baile y transformación. Entre la conversación una de mis amigas menciona sin relevancia alguna "me encantan las cosas brillantes".

Algunos minutos más tarde, mi otra amiga saca de uno de sus bolsillos un brillo labial y nos ofrece, sin consciencia real de lo que estaba haciendo. En ese segundo me detuve, me percibí de la sincronía y comenté "¡5 minutos atrás comentaste que te gustaban las cosas brillantes y acá tienes, en tus manos!" Nos sorprendimos todos.

 

El segundo ejemplo es el siguiente:

"No hace mucho conversaba con unas amigas. A la hora de despedirnos y no sé exactamente cómo sucedió, una de ellas pronunció "al aire" "no quiero ver dinero en frente mío", se trataba de un comentario relacionado a las grandes corporaciones y la ética. Si bien yo entendía la razón de porqué había dicho eso, también observé en el momento la determinación de su palabra y la posibilidad de que eso le jugara en contra (cuando además estaba en un momento de escasez en su vida). Nos despedimos y cada una emprendió su rumbo. Al llegar a casa decidí enviarle un mensaje y hacerle consciente de lo que había decretado, sabiendo que lo que ella realmente quiere es ver dinero frente a ella. Se lo comenté para traer consciencia y me lo agradeció".

En este caso lo que mi amiga realmente quería decir era que no quería dinero que proviniera de corporaciones que estuvieran dañando a otros pero que sí quería abundancia y dinero en su vida personal.

 

El tercer ejemplo probablemente nos ha pasado a muchos:

Y es cuando terminamos una relación y decimos "nunca más quiero estar con alguien"

Lo que probablemente realmente queremos decir es "estoy agotada emocionalmente y quiero unas vacaciones emocionales de unas semanas o meses" pero es muy probable que cuando pronuncias esas palabras, no te refieras a toda tu vida.

Sin embargo, he conocido gente que ha estado sola por años hasta que recuerdan el momento en que decretaron algo similar con intensidad. Podemos, en el momento en que nos hacemos conscientes, revertir esos decretos (afirmaciones con intensión) por algo que realmente queremos vivir.

 

Todo lo que decimos está creando nuestra realidad.

Cómo usamos nuestro lenguaje tiene relevancia.

La etimología de las palabras que utilizamos también comunican.

La intensión con la cuál usamos las palabras también influye.

Con demasiada frecuencia he visto en mi misma y en otros expresar verbalmente de forma errada lo que queremos y esto es debido a que no estamos alineados entre nuestro real querer y nuestro hablar.

 

 

 

EN RESUMEN:

1. Todo lo que pronuncias tiene un impacto en tu realidad a nivel vibracional y emocional.

2. Puedes modificar lo que pronunciaste (decreto) haciéndote consciente y siendo claro con relación a tu verdadera intensión.

3. Una vez que tienes consciencia de esto puedes reafirmar lo que dijiste o modificarlo por algo que esté más en alineamiento con lo que realmente quisiste decir.

4. Entre más intensa nuestra emoción y más establecida nuestra creencia asociada a nuestra palabra, más directiva (efectivos) nuestra manifestación consciente (o inconsciente), existe alineación (que no quiere decir que siempre esté jugando a nuestro favor). 

5. Si bien el significado de las palabras tiene relevancia, es la intensión detrás de lo que decimos lo que tiene más poder de creación.

6. Si lo que decimos está alineado con lo que realmente queremos entonces estamos creando de forma poderosa y efectiva.


 

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*nota: la lección 7 (inicio del módulo 2) se abrirá sólo una vez transcurrido los 31 días desde que iniciaste el curso.