Lección 2: Aprendiendo sobre Sistemas de Creencia Contractivos 

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SISTEMAS DE CREENCIAS CONTRACTIVOS

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Lo que creemos limita y condiciona lo que es posible para nosotros. Son también los filtros responsables de cómo vemos lo que es real y posible, y cómo nos definimos a nosotros mismos y nuestra interacción con nuestras relaciones, entorno e incluso espiritualidad.

Lo que creemos es parte de lo que construye nuestra realidad.

Algunos ejemplos de sistemas de creencia contractivos son los siguientes:

 

  • “La vida es dura, injusta y difícil”

  • “Todos los hombres son mentirosos”

  • “La realidad es algo fijo y no tengo poder sobre ella”

  • “La vida es una constante lucha”

 

Cada uno de los anteriores son afirmaciones generalizas que limitan y definen la forma en cómo percibimos y vivimos la vida y también lo que atraemos en nuestro mundo externo como consecuencia.

Nos referimos en este audio a los sistemas de creencia contractivos ya que son parte de los bloqueos de la manifestación consciente.

Nuestras creencias crean nuestras circunstancias lo que solidifica aún más la creencia primaria.

Al igual que la vibración, las creencias no son positivas o negativas, buenas o malas, son simplemente “expansivas” o “contractivas”.

Y al igual que el ejemplo del miedo o el amor que analizábamos anteriormente, cómo nos sentimos en relación con lo que creemos nos da claras luces de lo que esa creencia está creando para nosotros: situaciones que nos hacen sentir bien, disfrutar de la vida y nos expanden, o por el contrario, nos traen problemas, dificultades, conflicto interno y externo.

 

Un ejemplo claro son las personas que creen que las gente en general es buena por naturaleza versus aquellas personas que piensan que todas las personas son oportunistas por naturaleza o tienen malas intensiones. El sistema de creencia de ambos determinará la actitud que ambas personas tomen en su vida o simplemente como vivan la vida en forma general.

 

La persona que cree que la gente es buena por naturaleza tenderá a atraer personas de la misma naturaleza y a ver a la gente de esa manera. Mientras que la persona que cree que todos los que lo rodean son una amenaza en potencia vivirá en un estado de protección y guardia, lo que demanda una gran cantidad de energía constante.

Es muy fácil identificar en este caso qué se siente más expansivo o más contractivo. Comentar que, además, es posible modificar nuestros sistemas de creencia contractivos por creencias expansivas y comenzar a vivir una vida con más soltura y felicidad en términos generales.

 

Relacionado a los sistemas de creencia contractivo, existen los sistemas de creencia limitantes.

Los sistemas de creencia limitantes son aquellos pensamientos que te impiden aceptar tu completo potencia. Creencias raíz tales como "no soy merecedor", "no soy lo suficientemente bueno" afectan a la mayoría de las personas. Es importante que te hagas consciente de cómo te están afectando a ti de forma individual. 

 


Existen además sistemas de creencias conscientes e inconscientes.

Aquellos que están más en la “superficie” de nuestra mente (tenemos consciencia de que están ahí) y aquellos que están más profundos en nuestro Ser.

Desafortunadamente, la gran mayoría de las personas, en mayor medida, opera su vida desde sistemas de creencia inconsciente. Afirmaciones o enseñanzas que creyeron desde muy temprana edad o que constituyen creencias generalizadas que provienen de nuestras sociedad o cultura.

Algunas personas fueron educadas con lecciones tales como “la vida es dura y todo lo que tiene valor debe ganarse con esfuerzo” mientras otras aprendieron que “la vida es bella y siempre tendrás todo lo necesario para disfrutar de ella”.

 


Otro ejemplo común es la creencia de que el sufrimiento nos hace crecer.

Todos queremos crecer y si se nos ha enseñado y creemos que el "sufrimiento es clave" para nuestra evolución personal, entonces no podemos sorprendernos que de forma inconsciente estemos creando constantemente situaciones que nos hacen sufrir.

Este es uno de los sistemas de creencias generalizados de nuestra sociedad más contractivos.

Nuestros sistemas de creencia contractivos contraen en consecuencia nuestra vibración personal. En definitiva, nos sentimos (además de lo que atraemos) más densos, más desconectados, más vulnerables a emociones difíciles de llevar.

¿Qué pasaría si alguien nos dijera que podemos crecer más rápidamente y más efectivamente a través de experiencias y personas que nos hacen sentir plenos, felices y abundantes?

Y que el sufrimiento, si bien también nos enseña, es más lento y más dañino en el mediano largo plazo para nosotros mismos y todos los que nos rodean.

¿Si tuvieras las dos opciones que elegirías?

Este es un ejemplo, desde una creencia social generalizada, en que contemplamos la posibilidad de obtener lo mismo (en este caso crecimiento personal), pero desde la expansión en vez de sistemas contractivos.

Ahora, sin importar las razones que nos llevaron a enfrentarnos a distintas enseñanzas, condicionamientos sociales y culturales, quiero decir que siempre hemos tenido la responsabilidad de, independiente de lo que nos enseñen, de creen en ello o no.

Nuestra capacidad de discernir si una creencia es expansiva para nosotros o no tiene relación con cuán conectados estamos con nosotros mismos y nuestra elección consciente. En términos generales: que tan conscientes somos, que tan despiertos estamos y cuán certera es nuestro saber de que tenemos capacidad de elegir.

 

Quiero darles un ejemplo:

“Recuerdo un episodio en mi vida que me enseñó esta lección claramente. Me encontraba en la universidad y por alguna situación que no recuerdo una de las renombradas profesoras me hizo llamar y me preguntó sobre una decisión que había tomado en mi vida. Al responderle con honestidad recuerdo que me miró y me dijo seriamente: “Javiera, la vida es dura y requiere esfuerzo”. En ese momento recuerdo que la observé al tiempo que me observaba a mi misma. En ella vi a una persona que siempre estaba cerrada, vestía de negro y, en efecto, su vida era dura. Sin comentarle nada en voz alta pensé para mí misma con una claridad que me asombró “esa es tu vida, no la mía”.

 

Lo que no sabía es que estaba separando su decreto de mi creencia.

 

Podemos honrar las creencias de otros pero no tenemos porqué hacerlas nuestras. Aquí es cuando cada uno entiende que cada uno es responsable de nuestro bienestar personal y no podemos forzar nada a nadie, después de todo, cada uno es soberano de su propia vida.

Lo que creemos crea nuestra realidad. Queremos ser responsables de creer lo que nos hace felices y nos permite experimentar lo que nuestro corazón y deseos más profundos anhelan.

 

Puedes explorar cómo identificar y modificar nuestros sistemas de creencias en el material disponible.

 

A Continuación Descarga tu Ejercicio "Identificando mis Creencias" (pdf amarillo), tus Casos de Estudio "Sistemas de Creencia Profundo" y "De cero a 2 tablas en 1 día" (pdf naranjo) que te dará más claridad sobre el tema de las creencias. Y finalmente tu PDF de Integración (rojo).

Nos vemos en la próxima lección